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La foto de Tucumán mostró el nuevo eje político entre el Presidente y los gobernadores
10.07.2026 09.50| La vigilia por el 210° aniversario de la Declaración de la Independencia dejó mucho más que una ceremonia patriótica.
En la Casa Histórica de Tucumán, el presidente Javier Milei reunió a una docena de gobernadores, entre ellos el correntino Juan Pablo Valdés, para exhibir una imagen de respaldo político que busca consolidar una nueva etapa de gestión y fortalecer los acuerdos necesarios para avanzar con su agenda legislativa. En contraste, la vicepresidente Victoria Villarruel acompañó los actos oficiales, pero volvió a evidenciar la distancia política que mantiene con el jefe de Estado.
Valdés integró el grupo de mandatarios convocados por la Casa Rosada para participar de la vigilia encabezada por Milei junto al anfitrión Osvaldo Jaldo y otros gobernadores que en las últimas semanas profundizaron el diálogo con el Gobierno nacional. La fotografía buscó reeditar el espíritu del Pacto de Mayo firmado dos años atrás en el mismo escenario y mostrar un clima de mayor entendimiento con las provincias.
Durante su mensaje, el Presidente agradeció el acompañamiento de los mandatarios. "Agradezco a los gobernadores por haber estado a la altura cuando la historia lo demandaba, dispuestos a colaborar con la transformación que estábamos llevando a cabo", sostuvo. También aseguró que comienza una "nueva etapa del Gobierno" y defendió las principales medidas económicas impulsadas por su administración.
"Hicimos el ajuste más grande de la humanidad, sacamos el cepo, aprobamos el RIGI", afirmó antes de anunciar que enviará al Congreso nuevas iniciativas como la reforma electoral, la eliminación de las PASO, la inviolabilidad de la propiedad privada, la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central y el denominado Súper RIGI.
La presencia del gobernador correntino volvió a ubicar a Corrientes entre las provincias que mantienen abiertos los canales de diálogo con la Nación. El encuentro también sirvió para ratificar las negociaciones políticas que el oficialismo necesita sostener para conseguir respaldo parlamentario en una etapa donde las reformas dependerán, otra vez, del acompañamiento de los gobernadores.
La otra postal de la jornada tuvo como protagonista a Villarruel. Aunque participó de la vigilia y compartió el acto institucional, evitó cualquier gesto de cercanía con Milei y luego tomó distancia del contenido del discurso presidencial. "El discurso de Milei fue muy político, pero hoy conmemoramos una fecha que trasciende a todos los espacios políticos. Hoy conmemoramos el momento en el que no hay nada mejor para un argentino que otro argentino", expresó el mandatario provincial.
Ya durante las actividades oficiales del 9 de Julio junto a Jaldo, la vicepresidenta profundizó ese mensaje al reivindicar el federalismo. "La República Argentina no es la ciudad de Buenos Aires, es todo el país", afirmó, al tiempo que convocó a "mirar a los más desfavorecidos" y sostuvo que "Argentina se levanta uno al lado del otro".
Mientras Milei regresó a Buenos Aires para encabezar el tedeum en la Catedral Metropolitana, Villarruel permaneció en Tucumán para participar del desfile cívico-militar. Dos agendas distintas, dos discursos diferentes y una misma fecha patria que terminó ofreciendo una síntesis del escenario político: el Gobierno mostró una renovada foto de entendimiento con los gobernadores, mientras la vicepresidente volvió a marcar, en público, los límites de una relación que continúa atravesada por las diferencias.






