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Con Javier Milei, el Estado abandona la búsqueda de los nietos robados durante la dictadura cívico militar
23.03.2026 18:55| El gobierno de Javier Milei recortó en casi un 60% el presupuesto del Banco Nacional de Datos Genéticos, organismo clave para dar con cientos jóvenes que todavía no conocen su verdadera identidad.
En la previa del 50° aniversario del Golpe de Estado que abrió las puertas al genocidio perpetrado por la dictadura cívico militar más cruenta de la historia argentina, el Centro Iberoamericano de Investigación en Ciencia, Tecnología e Innovación (Ciicti) alertó por el vaciamiento del Banco Nacional de Datos Genéticos (BNDG) que está llevando adelante el gobierno de Javier Milei en su doble política de ajuste del Estado por un lado y de negacionismo del Terrorismo de Estado por el otro.
El BNDG es la institución que se encarga de la obtención, almacenamiento y análisis de muestras genéticas necesarias para el esclarecimiento de delitos de lesa humanidad cometidos durante la dictadura, crímenes que se siguen sucediendo todavía hoy mediante la supresión de la verdadera identidad que sufren cerca de 300 hombres y mujeres nacidos durante el secuestro y cautiverio de sus madres y entregados a otras familias, muchas de ellas de represores.
Creado en 1987 mediante la Ley 23.511, el trabajo del BNDG resultó fundamental para la identificación de menores apropiados durante la última Dictadura. Desde el inicio del trabajo de Abuelas de Plaza de Mayo junto al BNDG, 140 hombres y mujeres recuperaron su verdadera identidad.
A pesar de la importancia del trabajo del BNDG para cerrar heridas todavía abiertas, desde el desembarco de Milei en la Casa Rosada, la institución sufrió el paso de la motosierra libertaria y vio su presupuesto caer un 57,3% en términos reales.
De acuerdo con el informe del Ciicti, el ajuste en el BNDG fue del 35,1% en 2024 y de otro 30,1% el año pasado. A ello se suma que para este 2026 el presupuesto vigente del BNDG caerá otro 5,8%.
Los organismos científicos y tecnológicos como el BNDG requieren no solo fondos para pagar los sueldos del personal que presta funciones en la institución, sino también presupuesto para insumos, gastos de funcionamiento, inversión en bienes de capital y gastos relativos a la prestación de servicios y el desarrollo de tareas institucionales.
El ajuste libertario fue muy rápido respecto del financiamiento de los gastos de funcionamiento (bienes de capital y de consumo), que caerán un 65,8% en tres años (53% solo en 2024). Por su parte, la masa salarial caerá un 46% desde 2023.
La decisión de pasar la motosierra a toda velocidad sobre este organismo clave para las políticas de Memoria, Verdad y Justicia que el gobierno libertario busca vaciar a toda costa, también impacta en la dotación de personal del BNDG, que cayó continuamente hasta perder un 34% de sus trabajadores entre diciembre de 23 y mismo mes de 2025. El organismo es el tercero entre los más afectados por la pérdida de puestos en el Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (SNCTI).






