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Cayó el líder de una banda acusado de vender motos y autos robados
11.02.2026 10:50| Se trata de un joven de 25 años que se encargaba no solo de la venta de los vehículos en el mercado negro. Según los investigadores era quien elaboraba los documentos apócrifos que entregaba a los compradores. Más de 40 efectivos participaron de las redadas. En el allanamiento en un taller de Curuzú Cuatiá encontraron gran cantidad de motos presuntamente robadas y algunas a punto de ser desarmadas.
Una serie de allanamientos encaminó una megainvestigación que buscaba descabezar una organización criminal dedicada a la reducción y venta de motocicletas robadas en Buenos Aires. La causa data del año pasado, cuando personal de Investigaciones Criminales recuperó más de diez vehículos de alta cilindrada circulando por las calles de Curuzú Cuatiá, todos con pedido de secuestro por robos agravados. El lunes secuestraron dos motos y un auto, ayer capturaron al presunto cabecilla de la banda y ahora buscan al resto de los integrantes.
Una serie de incautaciones de motocicletas de alta cilindrada en 2025 fue la punta del iceberg de una investigación que apunta a poner fin a una banda que, desde hacía años, traficaba desde el centro del país hacia el litoral norte motos robadas casi en su totalidad en Buenos Aires. Con los datos puntuales, personal de la Dirección de Investigaciones Criminales, comandado por el comisario inspector Roberto Ayala, marcó varios domicilios que fueron allanados entre el lunes y el martes por la tarde. No solo recuperaron otras dos motocicletas, sino también un automóvil, todos con pedido de secuestro de Buenos Aires.
Según indicaron fuentes allegadas al caso, se logró constatar que quienes tenían las motos en su poder así como el automóvil contaban con documentaciones apócrifas y todos dijeron haberlas comprado de "buena fe", algo que deberán probar ante la Justicia. En este caso, se trata de una Yamaha de 125 cilindradas, una motocicleta Honda Tornado 250 y un Peugeot 307 de color gris, todos según reportó el Sistema Federal de Comunicaciones Policiales con pedidos de secuestro.
Asimismo, allanaron un taller en el que se cree recepcionaba las motocicletas robadas, las acondicionaba, las modificaban o las desarmaban para vender por partes, según la necesidad de la organización. En el lugar hallaron varias motos y centenares de repuestos que ahora deberán cotejar si son genuinamente para reparación, en el caso de las motos o son producto de ilícitos. En cuanto a los repuestos, el dueño no poseía ningún papel que demuestre propiedad o su procedencia.
La movida del lunes armó tal revuelo con el despliegue de más de 40 efectivos de varias dependencias policiales y unidades especiales, que el principal sospechoso de ser el cabecilla de la organización logró escabullirse a la casa de un amigo. Ayer, el juez de garantías de Curuzú Cuatiá, Martín José Vega, liberó otras cuatro órdenes de allanamientos a instancias del fiscal Oscar Cañete. Uno de estos cateos llegó hasta una casa ubicada por calle Isabel la Católica al 220, en el barrio 150 Viviendas, donde la Policía logró atrapar a R. O. Aguirre de 25 años, sobre quien pesaba un pedido de captura en el marco de esta causa. Portaba un arma réplica de una pistola .9 milímetros.
La captura de Aguirre fue justo a tiempo, ya que por los documentos encontrados en el lugar donde se escondía tenía planeado viajar en las próximas horas hacia el sur del país. Según los investigadores, el sujeto se encargaba de la "colocación" de los vehículos robados, así como también de la elaboración de la documentación apócrifa que suministraba a los compradores. Personal de la Dirección de Investigaciones Criminales continuaba con los allanamientos buscando a otros posibles miembros de la organización.





